Cómo repostar GLP

Repostaje Fiat Punto a GLP
Tenemos dos depósitos, procuremos que el de GLP no se quede seco, para ahorrar más

La primera vez que nos enfrentemos al repostaje de GLP va a ser un poco diferente a cuando echamos gasolina o gasóleo. Con la fuerza de la costumbre, no necesitarás esta guía. Lo primero que hay que tener en cuenta que, como en cualquier repostaje de combustible, existen unos pequeños riesgos.

Tenemos que situar el coche dentro de la zona de seguridad, delimitada normalmente por una línea pintada en amarillo. Inmovilizamos el coche, apagamos todos los consumidores eléctricos y retiramos el contacto. Lógicamente, si estábamos fumando, el cigarro hay que apagarlo antes de bajar, y también hay que dejar dentro el móvil.

Al abrir la compuerta que da acceso al boquerel de repostaje, encontraremos una boca más pequeña de la normal, que es por donde vamos a inyectar en gas. Nuestro instalador nos proporcionará un accesorio que sirve de conversor entre la pistola del surtidor y nuestra boquilla. Si la olvidamos o salimos al extranjero, habrá que solicitarlo en la gasolinera.

Repostaje Fiat Punto a GLP
Además de la toma convencional de gasolina, hay otra boquilla para gas

Preparación previa

En los adaptadores de rosca, nos aseguraremos que apretamos bien, sin pasarnos tampoco de fuerza, luego ha de poder salir. Entre el surtidor y el depósito ha de crearse un vacío, si no, se impedirá el bombeo por motivos de seguridad. El gas se almacena en un depósito diferente al de la gasolina, es muy importante entender este punto.

Conectamos la pistola al adaptador

En un surtidor convencional, basta con apretar la manguera para que fluya el combustible. Con el GLP es diferente. La pistola cuenta con un gatillo, pero no sirve para bombear. Colocamos la pistola encima del adaptador hasta que hagan contacto, y entonces apretamos el gatillo y apretamos más. ¡Todavía no lo sueltes!

Repostaje Fiat Punto a GLP
La pistola queda fija, hay que mantener un pulsador para servir gas

Si el contacto es correcto, podremos mover un pestillo, normalmente amarillo, hacia la posición de bloqueo. Hay que tirar del pestillo hacia nosotros. Tendremos que poder soltar el gatillo sin que este se mueva lo más mínimo. Tranquilo, todavía no ha salido ni una gota de GLP.

Si no has colocado bien la pistola, oirás un golpe seco y notarás un poco de olor a gas. No te preocupes, es normal, aunque la primera vez asusta. Pero si lo has conectado bien, no pasará nada. Ya está hecho el vacío entre el surtidor y el depósito, pero ¿cuándo se bombea el combustible?

El pulsador de la mano muerta

En el surtidor encontrarás unas instrucciones de uso donde se indica dónde está el botón de desbloqueo. Este botón hay que presionarlo constantemente hasta que llenemos o hayamos repostado una cantidad concreta de combustible. Si lo soltamos, el bombeo se detendrá por seguridad.

Mantener este pulsador no es cómodo, así que sugiero encontrar una postura que nos haga sentir cómodos porque el proceso durará de un minuto a tres, dependiendo del tamaño del depósito. Recomiendo tener el brazo perpendicular al torso y apoyarnos sobre el botón.

OJO: No confundas el pulsador de bombeo con el de parada de emergencia.

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El gas va licuado, huele, y está frío

El butano y el propano son gases a temperatura ambiente y presión atmosférica. Para el uso de automoción, como en las bombonas naranjas de toda la vida, el gas va licuado con una presión 10 veces superior a la atmosférica. Eso significa que está en estado líquido.

Otra cosa que debemos saber, es que el gas licuado se encuentra a una temperatura muy baja, en torno a 0 grados. Como el butano y el propano difícilmente son perceptibles por el olfato, se ha añadido un aditivo que huele, para alertarnos en caso de un posible escape de gas.

Si se produjese un escape, el gas tiende a desaparecer rápidamente a temperatura ambiente, se evapora y se dispersa. Aparte del olor, notaremos que hay una humillo blanco, eso es por la diferencia de temperatura entre el GLP y el aire, como cuando echamos el vaho en un cristal en invierno.

Si eso ocurre, en primer lugar aléjate de la zona de seguridad y comunícaselo al responsable de la gasolinera. Cuando se haya dispersado el gas, conduce en modo gasolina hasta que puedan verlo en un taller especializado.

Es imposible repostar por error GLP en un depósito convencional, el surtidor no lo permitirá, así que tranquilo.

Repostaje Fiat Punto a GLP
Cuidado al retirar la pistola, puede haber un estampido inofensivo

Cómo finalizar el repostaje

En un surtidor convencional, sabríamos si nos acercamos al lleno cuando el gatillo se suelte. En el caso del GLP lo sabremos cuando notemos un “clac”, o si la velocidad de bombeo se reduzca mucho. Cuando estemos echando pocos céntimos por segundo, recomiendo darlo por lleno. No vamos a poder echar más del 80% de contenido del depósito por motivos de seguridad.

Es decir, con un depósito de 50 litros, nunca podremos echar más de 40. Si a pesar de ello insistimos, una válvula de alivio empezará a soltar gas a la atmósfera y entonces empezará a oler. No hay que llegar a ese punto. Si no hemos colocado bien el adaptador, la velocidad de bombeo puede enlentecerse mucho antes.

Ahora llega el punto de liberar la pistola del adaptador, y ¡atención! Apretamos más el gatillo para liberar el seguro amarillo, y retiramos la pistola del adaptador. Oiremos un leve estampido, olerá un poco a gas, y puede que se viertan algunas gotas sobre la carrocería. Es normal, no has roto nada, ni hay peligro.

Las gotas que se queden en la carrocería, salvo que haga muchísimo frío, se evaporarán con rapidez, y no suponen un riesgo para la pintura.

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Y ya solo queda pagar, pero menos que los demás

Aunque el gas está a 0 grados, el adaptador no estará congelado, por lo que se puede retirar en el momento si queremos. No hay que olvidar cerrar la tapa de la boquilla, y colocar el adaptador en un lugar adecuado. No recomiendo que se guarde en el habitáculo porque al ser metálico hace ruido y si no va bien guardado, puede salir despedido en caso de frenazo o choque.

Y ya está, solo queda dejar la pistola en el hueco al efecto en el surtidor, y a pagar a mitad de precio que los demás.

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